10 marzo 2012

Batman y Robin


Batman y Robin

Grant Morrison, Frank Quitely y Philip Tan
Cartoné. 152 páginas. Color. 15,95 €. ECC Ediciones

El guionista escocés Grant Morrison, gran conocedor de la historia de Batman, nos presenta a un Batman listo para luchar contra el crimen en Gotham tras los hechos acaecidos en el arco argumental Batman R.I.P. y tras la supuesta "muerte" de Bruce Wayne, y como no podía ser de otra manera, el sucesor del manto de Batman recaería en Dick Grayson, que fue el primer Robin y posteriormente, tras la aparición de otros nuevos Robin, tomaría la identidad de Nightwing. Pero este Batman necesita un nuevo Robin y tras abandonar Tim Drake la identidad de Robin para llamarse Red Robin, el puesto y el nombre de Robin quedan libres y el puesto de ayudante-compañero de Batman recae en un nuevo personaje creado por Grant Morrison: Damian Wayne, hijo de Bruce Wayne y Talia, la hija de Ra's al Ghul.
Si no os habéis perdido con todo este culebrón, enhorabuena, sois grandes seguidores de la historia de Batman, un personaje con más de setenta años de historia a sus espaldas.
Y ahora, sin más dilación, pasaré a hablar del tomo que acaba de publicar ECC Ediciones y en el que se nos presentan los dos primeros seis números de esta serie, que ya fueron publicados en su día en formato grapa en la serie regular del personaje por Planeta DeAgostini. 
En el primer arco argumental (números del 1 al 3) el dibujante Frank Quitely, colaborador habitual de Morrison, se une al equipo para presentarnos la primera aventura del nuevo Dúo Dinámico en el que el guionista escocés recupera cierto espíritu camp de la serie televisiva de Batman de los sesenta y lo deforma añadiendo algunos elementos bastante truculentos presentándonos a unos villanos de lo más grotesco como son el Profesor Pyg y su Circo de lo Extraño.
Morrison y Quitely, equipo de lujo con verdaderas joyas como All Star Superman o We3 en su haber, consigue crear una excepcional historia de presentación de ambos personajes en un primer arco en el que ambos autores dan el do de pecho y donde sobresale Quitely con una narrativa de lo más espectacular y con unas imaginativas soluciones gráficas como las onomatopeyas integradas en el dibujo, que recuerdan bastante a las onomatopeyas que aparecían en la producción televisiva mencionada anteriormente.
Tras este primer arco, Quitely abandona el dibujo de la serie aunque continúa encargándose de las portadas y su relevo como dibujante es tomado por Philip Tan, que con un estilo totalmente opuesto al de su predecesor se hace cargo del segundo arco argumental en el que los protagonistas, tras limar ciertas asperezas en su relación como equipo, deberán enfrentarse al sangriento regreso de Capucha Roja, en la que un enloquecido Jason Todd, con la ayuda de Sasha su particular Robin, emprende una violenta y mortífera guerra contra los criminales de la ciudad de Gotham.
En definitiva, en esta nueva serie de Batman y Robin, su guionista Grant Morrison ha sabido recuperar el sabor de aquellas primigenias historias del Dúo Dinámico, donde Batman y Robin se enfrentaban al villano de turno, pero abandonando la inocencia de esas historias y adaptando esas historias a un Siglo XXI donde un lector ya maduro está acostumbrado, para bien o para mal, a las dosis de violencia y truculencia que aparecen en esta nueva versión más adaptada a los tiempos en que vivimos.