06 septiembre 2014

La Cosa del Pantano de Brian K. Vaughan 1: Seres queridos (Brian K. Vaughan y Roger Petersen, ECC Ediciones)


Tras la brillante e inimitable etapa de Alan Moore en La Cosa del Pantano, muchos autores intentaron repetir la fórmula del éxito del barbudo de Northampton, usando o reciclando, en la mayoría de las ocasiones, y sin demasiado éxito, algunas de las ideas presentadas durante su estancia en la misma. La serie, que llegaría a formar parte del sello Vertigo, continuaría su andadura, sin hacer demasiado ruido y con unas ventas discretas, hasta alcanzar el 171 USA, número en el que fue cancelada, con un, por aquel entonces, desconocido Mark Millar al cargo de los guiones de la serie.
Cuatro años después, en Vertigo decidieron darle una nueva oportunidad al personaje retomando la historia justo donde acabó el volumen anterior. Millar no se lo había dejado demasiado fácil al guionista que tomara el relevo, y su sucesor, un joven Brian K. Vaughan que aún no se había hecho un nombre en la industria norteamericana, decidió dejar de lado al protagonista de la serie, el ser vegetal con los recuerdos de Alec Holland, y centrar el protagonismo de la cabecera en su hija Tefé.
Como todo lo relacionado con la hija de la Cosa del Pantano y Abby sería bastante largo de explicar por aquí, os remito a la entrada de Wikipedia correspondiente donde tendréis a vuestra disposición todos los detalles sobre el personaje que deseéis conocer.
En este nuevo volumen de la serie, Vaughan decide adentrarse en el género de terror, para posteriormente, y con una excusa argumental bastante traída por los pelos, enviar a Tefé en una viaje a través del país para encontrar el legendario Árbol del Conocimiento, que le permitirá discernir cual es el papel que ha de tomar en la inminente guerra entre el verde y la raza humana, que está por venir.
Como comentaba, la búsqueda del Árbol es un mero mcguffin para ver a Tefé, como si de la protagonista de una serie televisiva al estilo de El Fugitivo o Autopista hacia al cielo se tratara, desfaciendo entuertos, metiéndose en líos, ayudando a la gente y en definitiva conociéndose a sí misma y poco a poco descubriendo más sobre la resolución de su destino en la vida.
En cuanto al apartado gráfico, la serie cuenta con un prácticamente desconocido Roger Petersen, un dibujante con pocos trabajos de gran calado en su carrera, y aún no haciéndolo mal del todo posee un estilo bastante resultón con toques cartoon que, en mi modesta opinión, no es del todo apropiado para el tono y la atmósfera de las historias que intenta contarnos Vaughan.
De momento, y tras la lectura de este primer número, la serie se lee con cierto agrado manteniendo el interés del lector en todo momento, gracias al buen oído de Vaughan para los diálogos, y sobre todo a algunos de los interesantes personajes secundarios, que el guionista utiliza para críticar y reflexionar sobre la sociedad norteamericana del momento.
Veremos como sigue evolucionando el trabajo de Vaughan en los siguientes números de la serie, que a buen seguro fueron un excelente banco de pruebas para su siguiente trabajo de envergadura, y la que es su obra más personal para Vertigo, Y, el último hombre, considerada por muchos como una de las mejores series que ha escrito el guionista hasta la fecha.
Este primer tomo recoge los cinco primeros números de la serie, e incluye además las bellísimas portadas originales obra de los ilustradores Phil Hale y Rick Berry.

La Cosa del Pantano de Brian K. Vaughan 1: Seres queridos
Brian K. Vaughan y Roger Petersen

Rústica. 120 páginas. Color. 11,95 €. ECC Ediciones