24 noviembre 2014

Superman: El último hijo de la Tierra (Steve Gerber y Doug Wheatley, ECC Ediciones)


Prácticamente todo el mundo conoce la historia de Kal-El, el último hijo de Krypton que logró escapar de la destrucción de su planeta natal, para llegar hasta el planeta Tierra y ser criado en Smallville por los Kent, para, una vez adulto, llegar a convertirse en Superman. Pero, ¿qué hubiera pasado si Clark Kent hubiese nacido como humano en la Tierra y hubiese sido enviado a Krypton ante la inminente destrucción de la Tierra, debido al impacto de un meteorito?
El encargado de responder a esta y otras preguntas fue Steve Gerber, conocido por ser el creador del Pato Howard, y por ser uno de los guionistas más originales y provocadores de la historia del cómic.
En Superman: El último hijo de la Tierra, Gerber parte de la premisa antes mencionada y nos cuenta como el matrimonio Kent, ante la inminente y aparente destrucción de la Tierra, enviará fuera del planeta a su hijo recién nacido en un cohete espacial que por azares del destino se estrellará en el planeta Krypton. Una vez allí, el pequeño Clark será adoptado por Jor-El, que le mantendrá oculto hasta que alcance la mayoría de edad, y pueda salir de su confinamiento gracias a un exoesqueleto que le permita moverse sin dificultad en la gravedad kryptoniana.
Pero como el destino es caprichoso, y como es un tebeo de superhéroes, el joven Clark, rebautizado Kal por su padre adoptivo, encontrará un misterioso objeto que le convertirá en la única esperanza de un Krypton al borde de la extinción.
Apoyándose en la magnífica miniserie Mundo de Krypton, obra de John Byrne y Mike Mignola, Gerber consigue crear una historia extremadamente respetuosa con todo lo que conocíamos hasta la fecha de la sociedad Kryptoniana al tiempo que es respetuoso con otros conceptos del Universo DC que no queremos desvelar para no estropear la experiencia al lector que se acerque a esta obra.
Quizá lo más interesante de esta obra sea su primera parte, donde Gerber firmar un excelente historia de ciencia-ficción, mientras inevitablemente en su segunda parte el guionista debe dar protagonismo a todos los elementos y personajes de la mitología de Superman, embarcando a Kal-El en una aventura post-apocalíptica mucho más convencional pero lo suficientemente entretenida para mantener el interés del lector.
Debido al éxito cosechado por esta primera miniserie Superman: Last Son of Earth de dos números publicados en el año 2000, la historia daría lugar a una continuación titulada Superman: Last Stand on Krypton, escrita y dibujada por el mismo equipo creativo.
Esta segunda parte retomaba ideas presentadas en la primera parte, y en ella Gerber nos mostraba la evolución lógica de los acontecimientos ocurridos en la parte anterior, y por supuesto el enfrentamiento definitivo entre Kal-El y su némesis, en esta ocasión siendo el planeta Krypton el campo de batalla.
En el apartado artístico nos encontramos al dibujante Doug Wheatley, un artista que ha trabajado principalmente para las series de Star Wars de Dark Horse, que puede que no sea muy conocido por los aficionados, pero que aquí se destapa con un trabajo tremendamente eficiente recreando el Krypton frío y aséptico y la Tierra devastada, gracias sobre todo a su estilo de dibujo realista y detallista.
Gracias a este estilo cargado de detalles el dibujante brilla especialmente en la segunda parte de la historia, siendo palpable su evolución gráfica con respecto a la entrega anterior.
No puedo ser imparcial a la hora de recomendar esta estupenda historia por dos motivos, primero por estar firmada por el gran Steve Gerber, y segundo por pertenecer a la siempre interesante línea Otros Mundos, que siempre nos da a los lectores veteranos esa sensación tan especial de leer algo nuevo, sorprendente e inesperado, una sensación que lamentablemente vamos perdiendo con el tiempo, y cuantas más lecturas vamos teniendo a nuestras espaldas, y que gracias a estas historias "imaginarias" recuperamos de nuevo.

Superman: El último hijo de la Tierra
Steve Gerber y Doug Wheatley
Rústica. 168 páginas. Color. 15,50 €. ECC Ediciones