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15 diciembre 2014

Sandman: Noches eternas (Neil Gaiman y Varios autores, ECC Ediciones)


Siete años tuvieron que pasar para que Neil Gaiman volviera a escribir siete historias dedicadas a la familia de los Eternos, protagonistas de la cabecera The Sandman.
Para este proyecto especial, titulado Noches eternas, Gaiman quiso contar con siete grandes dibujantes internacionales, todos ellos de estilo dispar y autores de primer nivel, para narrar siete historias, protagonizadas por Sueño y por sus hermanos.
Para la historia protagonizada por Muerte, Gaiman se inspiró en el relato de Poe La Máscara de la Muerte Roja, para narrarnos una historia de un soldado que se encuentra de vacaciones en Venecia.
Deseo es la siguiente protagonista, en un relato donde el deseo y la pasión son los protagonistas. Como no podía ser de otra forma, el encargado de narrar tan apasionada historia fue ni más ni menos que el gran dibujante italiano Milo Manara, que supo dar a la historia el toque sensual y erótico perfecto.
En nuestro país este proyecto causó cierto revuelo debido a que uno de los dibujantes implicados fue el gallego Miguelanxo Prado, encargado de ilustrar la tercera historia. Protagonizada por Sueño, y ambientada en los albores de la creación del Universo, en ella podemos encontrar un gran número de referencias a deidades y conceptos del Universo DC que harán las delicias de los fans más veteranos.
Las dos siguientes historias están protagonizadas por Desesperación y por Delirio, y ambas están ilustradas por dos grandes ilustradores como son Barron Storey (con ayuda de Dave McKean) y Bill Sienkiewicz, dos artistas con una sensibilidad muy especial a la hora de afrontar una ilustración, y cuyos estilos abstractos están fuertemente influenciados entre sí. Son dos relatos, donde lo verdaderamente importante no es el texto de Gaiman, sino las sensaciones que las espectaculares planchas de Storey y Sienkiewicz despiertan en el lector.
Los dos últimos relatos, dedicados a Destrucción y a Destino, están ilustrados por dos artistas con un estilo más figurativo como son Glenn Fabry, conocido por su estupendo trabajo como portadista en la serie Predicador, y Frank Quitely, colaborador habitual de Grant Morrison en obras como Flex Mentallo o All Star Superman.
El relato protagonizado por Destrucción es de lo más entretenido, y nos descubre más detalles de este Eterno, al que apenas pudimos conocer en las páginas de Sandman.
Por su parte, la historia protagonizada por Destino es una maravilla en el apartado visual gracias al magnífico trabajo de Quitely, que compone las páginas de manera espectacular para sacar petróleo de la historia más breve de las que encontramos en el libro, que en un principio iba a haber sido ilustrada por Moebius, pero al final no pudo ser, quedando esa historia jamás realizada para ser encontrada en alguno de los poblados estantes de la biblioteca de Lucien.
Echando la vista atrás, y valorando este proyecto especial, hay que destacar la labor que hizo el sello Vertigo, y el propio Gaiman, al poder reunir a estos siete grandes talentos artísticos en un solo libro. Quizá no sea lo mejor que se ha escrito con los personajes, pero sin duda si que es lo mejor que se ha dibujado con ellos.
A modo de extra, y complementando al resto del material, ECC ha incluido en este tomo tres historias cortas de diversa procedencia. Las dos primeras están protagonizadas por Deseo, e ilustradas por John Bolton y Michael Zulli, y originalmente fueron publicadas en dos números de la serie de especiales titulada Vertigo: Winter's Edge, mientras que la tercera historia está ilustrada por Dave McKean, se titula La última historia de Sandman, y fue incluida originalmente n el tomo recopilatorio Dust Covers: The Collected Sandman Covers. A destacar esta última historia de Sandman por dos razones, primero porque es una historia bellísima protagonizada por el propio Gaiman, y segundo porque podemos leer por primera vez una historia de Sandman dibujada por McKean, que aún siendo el ilustrador de todas las portadas de la serie, nunca llegó a dibujar ninguna historia con el personaje.
En definitiva, un tomo de lo más recomendable para todos aquellos amantes de la obra de Neil Gaiman, y de su obra más conocida, y para todos aquellos seguidores de cualquiera de estos artistazos: P. Craig Russell, Milo Manara, Miguelanxo Prado, Barron Storey, Bill Sienkiewicz, Glenn Fabry, Frank Quitely, John Bolton, Michael Zulli y Dave McKean.

Sandman: Noches eternas
Neil Gaiman y Varios autores

Cartoné. 184 páginas. Color. 18,95 €. ECC Ediciones

31 agosto 2014

Asilo Arkham: Grandes Autores de Batman (Grant Morrison y Dave McKean, ECC Ediciones)


ECC Ediciones, fiel a su política de recuperar grandes obras que no deberían faltar en ningún fondo de catálogo de cualquier gran editorial que se precie de serlo, y que por una u otra razón han pasado a engrosar las listas de las grandes obras de la historieta del género superheróico y que deberían ser lecturas obligatorias, ha publicado recientemente Asilo Arkham, publicada previamente por Ediciones Zinco y Planeta DeAgostini, y que a día de hoy era prácticamente inencontrable, a no ser que uno rebuscara en las librerías de segunda mano.
Gracias al camino que otros famosos cómics adultos, como el Watchmen de Alan Moore o el Regreso del Caballero Oscuro de Frank Miller, abrieron en la industria dándose a conocer para el gran público, un gran número de propuestas con la etiqueta de "adultas" tuvieron su oportunidad y en concreto este Asilo Arkham, que fue publicada coincidiendo con el estreno del Batman de Tim Burton, y que supo aprovecharse de la Batmania imperante en aquel 1989, se convirtió en todo un best seller, convirtiéndose en una de las novelas gráficas más vendidas en la historia de la editorial.
Firmada por el guionista escocés Grant Morrison en uno de sus primerísimos trabajos en DC Comics, de hecho fue una de sus primeras propuestas a la editorial junto la revitalización de un personaje olvidado como era Animal Man, y cuya editora, la mítica Karen Berger, tuvo a bien dar el visto bueno, reclutando también para el proyecto a otro británico, al dibujante Dave McKean, que estaba recién salido de Bellas Artes y cuyo personal estilo artístico influenciado por el diseño y la ilustración sofisticada, supuso un soplo de aire fresco totalmente novedoso y nunca antes visto en los cómics de superhéroes, y que lamentablemente dio lugar a un gran número de imitadores y de obras "pintadas" durante los primeros años de los noventa, que buscaban repetir el éxito de la propuesta gráfica de McKean.
He de reconocer que, leída en el momento de su publicación, Asilo Arkham no acabó de convencerme del todo ya que mis intereses y gustos en cuanto a lecturas comiqueras por aquel entonces eran otros, e imagino que debido a mi juventud no llegué a captar todos los matices presentes en el guión de Morrison, ya que es una obra que está repleta de referencias y simbologías, y que en definitiva, no lo olvidemos, estaba dirigida a aquel lector ocasional que no tenía por que haber leído un cómic de Batman en su vida, o bien los había leído de pequeño, y que inmerso en el revuelo mediático de la Batmania pudiera acercarse sin ningún tipo de complejos, de nuevo o por primera vez, a una historia del Hombre Murciélago totalmente prefabricada que reclamaba a gritos su madurez, y que era diametralmente opuesta tanto en continente como en contenido a cualquier cómic de Batman que se pudiera encontrar aquel año en las librerías.
Con la excusa argumental de introducir a Batman en el interior de Asilo Arkham durante uno de los frecuentes motines de sus pacientes, todos ellos enemigos mortales del murciélago, Morrison nos propone un viaje al interior de la locura, protagonizado por algunos de los pacientes como  por el propio Batman, que se verá forzado a poner a prueba los límites de su propia cordura, al tiempo que el escocés nos presenta un delicioso y terrorífico cuento gótico donde nos narra como Amadeus Arkham, tras una vida azarosa llena de dolorosos traumas, tomó la decisión de crear en Gotham el Asilo que lleva su nombre con la intención de tratar a los enfermos con trastornos y desordenes mentales.
Releída hoy, no puedo dejar de recomendar esta obra que algunos tildarán de pretenciosa, pero que a mí me ha supuesto una lectura de lo más gratificante, más cercana al género de terror que al de los superhéroes, y que gracias al magnífico trabajo pictórico de Dave McKean, la historia consigue generar una atmósfera agobiante que le viene como anillo al dedo a la historia firmada por Morrison.
Esta nueva edición cuenta además con un gran número de extras, que hacen mucho más disfrutable su lectura llevándola a otro nivel, como son el guión original de Morrison, comentado por el propio autor, y los bocetos de las páginas dibujadas por el guionista escocés que sirvieron a McKean como base para crear su personal arte en esta inolvidable obra que supuso el reconocimiento definitivo, tanto de la crítica como de los lectores, de dos grandes autores como son Morrison y McKean.
Imprescindible para fans de Grant Morrison y una de esas obras que no debe faltar en las tebeotecas de los coleccionistas del Hombre Murciélago.

Asilo Arkham: Grandes Autores de Batman
Grant Morrison y Dave McKean
Cartoné. 216 páginas. Color. 21,50 €. ECC Ediciones