11 febrero 2013

Batman contra Robin


Batman contra Robin
Grant Morrison, Cameron Stewart y Andy Clarke
Cartoné. 168 páginas. Color. 17,50 €. ECC Ediciones


Si por alguna razón será recordada la larga etapa del guionista escocés Grant Morrison narrando las aventuras de Batman, será, sin duda, por la introducción del personaje que se convertiría en el nuevo Robin: Damian Wayne, hijo de Bruce Wayne y Talia, y a su vez nieto de Ra´s Al Ghul, en la rica mitología del hombre murciélago. Un personaje que en un primer momento no llegó a contar con las simpatías de los lectores, pero que poco a poco, y gracias sobre todo a su arrolladora personalidad, fue ganándose el cariño de los aficionados más acérrimos.
Continuando con las historias del primer tomo, en este segundo tomo de esta primera serie dedicada a narrar las aventuras de los nuevos Batman y Robin, veremos como Dick Grayson, el nuevo Batman, en una especie de cruce libre de La Noche más Oscura, intentará de forma infructuosa devolver la vida a Bruce Wayne mediante los poderes de una fosa de Lázaro situada en Inglaterra. Pero como suele decirse, Bruce Wayne no estaba muerto, estaba de parranda en viaje temporal, sin embargo el viaje a Inglaterra de Batman le servirá a Grant Morrison para que Grayson comparta aventura con Batwoman y con Escudera y Caballero (los Batman y Robin británicos), personajes por los que Morrison siente un cariño especial.
Esta primera historia cuenta con los maravillosos dibujos del canadiense Cameron Stewart, colaborador habitual de Morrison con el que ya había trabajado previamente ilustrando las series Seaguy y The Seven Soldiers: Manhattan Guardian.
En la segunda parte del tomo, Morrison nos sigue desvelando más detalles sobre el destino final de Bruce Wayne, gracias a la exhaustiva investigación que Dick, Damian y Alfred están realizando en varias zonas ocultas de la Mansión Wayne en una especie de juego de pistas dejadas a través del tiempo por el desaparecido Batman. Mientras tanto, veremos como el guionista escocés va dejando pequeños detalles de futuras tramas argumentales, como son la amenaza en ciernes de los 99 Demonios y del Guante Negro y la identidad de Oberon Sexton, que irá desarrollando en próximos números hasta su despedida del título en el número dieciséis americano.
El británico Andy Clarke (Batman Confidential, Detective Comics) es el dibujante encargado de ilustrar este segundo arco argumental, realizando una labor correcta y funcional, pero algo alejada del espectacular estilo al que tanto Stewart como Quitely habían acostumbrado al seguidor de la serie.
Y ya que mencionamos a Frank Quitely, es de recibo destacar su gran labor como portadista de la serie, una labor que es explicada con detalle por Grant Morrison en los extras que cierran el tomo, y donde encontramos bocetos de las portadas y de algunos personajes, y varios detalles curiosos comentados por el guionista escocés.
En definitiva, si os gustó el primero tomo de la serie, no debéis dejar pasar la oportunidad de leer esta segunda entrega, ya que la historia concebida por Morrison va desarrollándose sin prisa, pero sin pausa, y poco a poco vamos viendo como va desarrollando los planes que tenía para el personaje de Batman.