24 marzo 2013

Superman: El hombre de acero 3 (John Byrne, Dick Giordano y Greg LaRocque, ECC Ediciones)



Que hermosas sensaciones y que agradables recuerdos regresan a mi memoria, nostalgia lo llaman algunos, al volver a leer estas entretenidas aventuras de Superman surgidas de la mente y del lápiz de John Byrne, un autor que se convirtió, por derecho propio, en uno de los autores más importantes de la decada de los ochenta dentro del cómic de superhéroes.
En esta tercera entrega de la colección Grandes Autores de Superman: John Byrne se recopilan los números 5 al 8 de Superman, los Action Comics 588 al 590 y el número 37 de Legion of Super-heroes, número este que formaba parte de un crossover con las das series del Hombre de Acero a cargo de Byrne.
El bueno de John ha sido siempre un autor muy influenciado por novelistas de ciencia-ficción y fantasía, como ha demostrado en varias series en las que ha trabajado a lo largo de su carrera, y como demuestra en la primera aventura de Superman que nos encontramos en el tomo. En esta historia, el autor británico nos presenta a una raza alienigena que dominaba la Tierra miles de años antes del nacimiento del primer ser humano y que ha permanecido en animación suspendida hasta su regreso para volver a hacerse con el control del planeta si Superman no consigue evitarlo.
Las dos aventuras siguientes son los team-ups de rigor de la cabecera Action Comics en las que el hijo de Krypton compartía protagonismo con diferentes personajes de DC, en este caso con Hawkman y Hawkwoman y con el cuerpo de Green Lantern capitaneado por Hal Jordan, en dos aventuras espaciales en las que Byrne se mueve como pez en el agua.
De regreso al planeta Tierra, Superman tendrá un enfrentamiento con la misteriosa mujer llamada Rampage, la versión femenina de Hulk creada por Byrne para el Universo DC, y compartirá aventura con los Metal Men, un grupo de robots creados y liderados por el Doctor Will Magnus, que fueron creados por el guionista Robert Kanigher y el dibujante Ross Andru en las páginas del número 37 de Showcase.
A continuación y como cierre del tomo el lector disfrutará con la historia de viajes temporales que cruza los caminos del supergrupo de héroes del Siglo XXX, la Legion, con Superman y en la que hace acto de presencia Superboy. ¿Y como es posible que Superboy aparezca en esta aventura cuando tras las Crisis en las Tierras Infinitas se estableció que Superman nunca había tenido aventuras como Superboy? ¿Y cómo explicar la paradoja que supone la no existencia de Superboy en la continuidad post-Crisis, con la si existencia de Superboy que incluso había sido parte del grupo en varias aventuras?
Para intentar dar respuesta a todas estas friki preguntas que se hacían los aficionados, Byrne ideó esta aventura con la que intentaba dar explicación a estos flagantes errores de continuidad con una solución que en un primer momento parecía algo cogida con pinzas, pero que al menos conseguía explicar dichos errores de continuidad que hacían sufrir a los lectores más preocupados por la continuidad.
Por eso resulta bastante curioso leer estas historias en las que Byrne hace constante referencia a hechos ocurridos antes y durante las Crisis, cuando desde un primer momento este nuevo relanzamiento del Universo DC se planeó para romper con todo lo anterior y comenzar desde cero con un nuevo origen del personaje, obviando en la medida de lo posible los años y años de historias que tiene los personajes as sus espaldas.
En el aspecto gráfico vemos como Byrne ha encontrado a Karl Kesel, el mejor entintador para sus lápices que ha tenido nunca, con permiso de Terry Austin, claro está, y se nota que se lo pasaba como un enano dibujando esta serie. Por otro lado, las historias de la cabecera Action Comics, estaban entintadas por el veterano Dick Giordano, y basta señalar que siempre ha sido un gran dibujante, pero como entintador siempre ha tendido a tapar demasiado los lápices del dibujante, en este caso los de Byrne. Algo similar a lo que ocurría con Mike DeCarlo, entintador del cómic de la Legión, que en este caso "embellecía" demasiado los lápices de Greg LaRocque, en la aventura escrita por Paul Levitz.
También me parece interesante, y no deja de tener su cierto morbillo, el destacar una ligera trama argumental que Byrne desarrolló durante su etapa con el personaje y que en la época dio mucho juego despertando expectativas entre los lectores, y que consistía en el posible romance entre Superman y Wonder Woman, y que a día de hoy, y como hemos visto recientemente en las últimas aventuras del personaje, ha sido por fin resuelta y consumada, pudiendo decir que ambos personajes tienen en su cuenta de facebook lo de "Tiene una relación con...". Ya lo dijó el visionario Kevin Smith en Mallrats en boca de uno de sus personajes: "Sólo el útero de Wonder Woman es lo suficientemente fuerte como para llevar a su hijo. Únicamente podría follar con chicas normales usando un condón de kriptonita, pero eso le mataría.".
En resumen, una lectura de consumo muy entretenida, y sin ningún tipo de pretensiones con un Byrne en plena forma, y que además contiene una aventura conjunta del personaje con mi supergrupo favorito del Siglo XXX, mi adorada Legión de Super-héroes.

Superman: El hombre de acero 3
John Byrne, Dick Giordano y Greg LaRocque
Cartoné. 192 páginas. Color. 19,50 €. ECC Ediciones