04 septiembre 2012

Witch Doctor 1: A golpe de bisturí

Witch Doctor 1: A golpe de bisturí
Brandon Seifert y Lukas Ketner
Rústica. 128 páginas. Color. 12,95 €. Planeta DeAgostini


Aprovechando el tirón comercial que el nombre de Robert Kirkman tiene entre los aficionados españoles, la editorial Planeta DeAgostini continúa publicando títulos relacionados, de una u otra forma, con el guionista de series tan conocidas como Invencible o Los Muertos Vivientes.
En esta ocasión le ha tocado el turno a la serie Witch Doctor, publicada en Estados Unidos por Image Comics dentro de Skybound Entertainment, sello propiedad de Robert Kirkman. La serie viene avalada por el famoso guionista que, además de prologar el tomo, creyó en su día en sus dos jóvenes creadores, el guionista Brandon Seifert y el dibujante Lukas Ketner, dándoles la oportunidad de publicar su serie dentro de su sello. 
Este primer tomo de Witch Doctor recopila la primera miniserie de 4 números y el número 0, y en sus páginas Seifert y Ketner nos presentan al Dr. Vincent Morrow, el denominado Witch Doctor que, con sus conocimientos de la medicina y acompañado de sus fieles ayudantes, el enfermero Eric Gast y la joven ayudante-paciente Penny Dreadful, deberá enfrentarse a posesiones demoníacas, vampiros, hadas cucos y extrañas criaturas marinas, todos ellos heraldos de una enfermedad, el Apocalipsis, que está por llegar, siendo la cura el Witch Doctor, que se enfrentará a la enfermedad usando sus dos armas más poderosas: la magia y la medicina.
La serie se podría definir como un cruce entre los cómics de terror de la EC, los relatos de Lovecraft (a los que se hacen varias referencias), Hellblazer y la serie de televisión House, con demonios y cantidades industriales de gore. Estas referencias, aún estando ya bastante sobadas en cómics y en otros medios, conforman una amalgama bastante interesante con las que el Seifert estructura una historia lo suficientemente entretenida para que los aficionados más fieles al género de terror pasen un buen rato con esta lectura.
Por su parte, Lukas Ketner, dibujante con escasa experiencia en el campo de los cómics pero que apunta buenas maneras con un estilo que recuerda poderosamente a Bernie Wrightson, demuestra un gran talento a la hora de crear atmósfera, algo imprescindible para la ambientación requerida en los cómics de terror, y se nos descubre además como un excelente diseñador de monstruos y de criaturas demoniacas, como podemos apreciar observando la galería de bocetos que se incluye al final del tomo.
Lamentablemente en los Estados Unidos únicamente ha aparecido una miniserie (además de un número 0), y en esta primera entrega, además de servir de presentación de los personajes, se comienzan a desarrollarse algunas tramas que parece van a quedar en el limbo, a no ser que los autores continúen con la serie y den a los aficionados nuevas historias del personaje.
Quizá el rótulo de "Robert Kirkman presenta:" que aparece en la portada pueda llamar la atención de algunos lectores, pero ya os avisamos que en las páginas de este tomo no encontrarán nada relacionado con los universos o personajes creados por Kirkman, sin embargo si encontrarán un cómic de terror bastante interesante para aquellos que busquen una lectura alejada de los ya manidos superhéroes.