03 septiembre 2012

Battle Chasers


Battle Chasers
Munier Sharrief, Joe Madureira y Adam Warren
Cartoné. 312 páginas. Color. 20 €. Planeta DeAgostini


Corría el año 1998 cuando tres jóvenes dibujantes, inspirados por los autores que en su día crearon la editorial Image (Rob Liefeld, Jim Lee, Marc Silvestri, Erik Larsen, etc), decidieron formar un sello propio con el nombre de Cliffhanger bajo el auspicio del sello Wildstorm, propiedad de Jim Lee. Estos tres dibujantes fueron J. Scott Campbell, Humberto Ramos y Joe Madureira.
La propuesta de los autores del sello Cliffhanger fue arriesgada, ya que sus tres autores se alejaban del género superheroico imperantes en la industria y se dedicaron a otros géneros como las historias de espías (Danger Girl), de vampiros (Crimson) o de fantasía (Battle Chasers), y la jugada les salió lo suficientemente bien como para conseguir el éxito y el reconocimiento por parte de los lectores convirtiéndose en los títulos más vendidos de finales de los noventa.
Madureira, que había conseguido un gran éxito con la serie Uncanny X-Men, sin duda el título más vendido durante aquella época, creó, junto al guionista Munier Sharrief, una nueva serie de fantasía heroica llamada Battle Chasers en la que presentaban a varios personajes arquetípicos del género (el héroe, el mago, la joven aprendiz, la ladrona, etc.) y el mundo en el que habitaban poblado por extrañas criaturas.
Como si de una partida de rol se tratase y con Sharrief y Madureira convertidos en los directores de juego, el lector se adentrará en un mundo de fantasía acompañado de la joven Gully que recibe un par de enormes guantes de gran poder, como herencia del gran héroe Aramus, su padre desaparecido, al que la joven tratará de encontrar con la ayuda de varios personajes que encontrará en su camino como son el mago Knolan, el golem robótico Calibretto, el guerrero Garrison, y la voluptuosa ladrona Red Monika.
En su época, el joven e inexperto Madureira recibió bastantes críticas por el retraso que iban acumulando los números de la serie, y es que hay que señalar que solo publicó nueve números durante cuatro años, y eso es algo que se nota durante la lectura de esta recopilación que ha publicado Planeta, en la que se recopila todo el material gráfico que Madureira creó para la serie (los nueve números, más extras, más bocetos, portadas, diseños de personajes, etc), además de dos historias de complemento muy divertidas escritas y dibujadas por Adam Warren.
En los primeros números de la serie, Madureira nos presenta un sugerente mundo en el que se moverían los atractivos personajes que había creado, y según va avanzando la serie llega un momento en el que el autor va creando demasiadas tramas argumentales que hacen que la historia se vuelva farragosa y el lector no sabe muy bien que quiere hacer Madureira con sus personajes. Madureira abandonaría la serie en el número 9, dejando inacabado el número 10, del que se muestran algunas páginas en el tomo, dejando la serie inacabada y en suspenso. Posteriormente Madureira abandonaría el mundo del cómic para dedicarse al diseño y desarrollo de videojuegos donde trabajó en títulos como Dungeon Runners o el famoso Darksiders, demostrando, al igual que ya hiciera con los personajes de Battle Chasers, que es un magnífico diseñador de personajes.
Sobre el aspecto gráfico del señor Madureira podemos decir, ya que su obra habla por si sola, y es que si hubiera que calificarla con una única palabra sería con la palabra espectacular, y es que mirar cualquiera de las páginas de este libro se convierte en todo un placer al observar los dibujos de un autor cuyo estilo de dibujo, muy influenciado por el manga, es todo un espectáculo y un auténtico festín para la vista.